Otra estafa libertaria: retenciones, renta financiera y concentración exportadora

   La reciente eliminación transitoria de retenciones a las exportaciones volvió a encender el debate sobre quiénes son los verdaderos beneficiarios de estas medidas. Aunque el Gobierno la presentó como un alivio para el sector productivo, los resultados iniciales parecen mostrar otra realidad.

   En cuestión de horas, cuatro o cinco grandes exportadoras presentaron declaraciones juradas por alrededor de 7.000 millones de dólares. En la práctica, esto les permite decidir cuándo liquidar esas exportaciones, asegurándose ventajas financieras que no están al alcance de productores medianos y pequeños.

   Lejos de representar un alivio generalizado para el sector, el beneficio se concentra en quienes tienen espalda financiera y capacidad para especular con tiempos y mercados.

   Este esquema no es nuevo: cada vez que se prioriza la lógica financiera sobre la productiva, aumenta la brecha entre quienes pueden aprovechar las condiciones del mercado y quienes apenas logran sostener su actividad. El riesgo es que, en lugar de incentivar la inversión y el empleo en las economías regionales, se profundice la concentración de beneficios en pocas manos.

   Más allá de las urgencias fiscales, el desafío sigue siendo diseñar políticas que realmente acompañen a la producción y el empleo, con reglas claras y estables que no dejen a los sectores más vulnerables a merced de las decisiones de los grupos más concentrados.