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INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y SISTEMA EDUCATIVO

 Carreras que cambian, saberes que envejecen

        La irrupción de la inteligencia artificial y de otras tecnologías emergentes está provocando una transformación mundial con efectos sobre prácticamente todos los aspectos de la actividad humana. La economía, el trabajo, la producción y la educación ya están siendo alcanzados por cambios cuya profundidad todavía resulta difícil dimensionar.

Algunos comparan este proceso con una nueva revolución industrial. Otros sostienen que sus consecuencias podrían ser incluso mayores, principalmente porque las innovaciones actuales se expanden con una velocidad desconocida en transformaciones tecnológicas anteriores.

No sabemos con precisión cuántos empleos desaparecerán, cuántos serán creados ni cuáles serán las profesiones más demandadas dentro de diez años. Pero parece claro que una parte importante de las tareas que hoy realizan las personas será automatizada, asistida o profundamente modificada.

Esto no significa necesariamente que vayan a desaparecer los abogados, contadores, programadores, traductores, diseñadores o ingenieros. Pero muchas de las tareas que tradicionalmente justificaban su intervención podrán realizarse mediante herramientas automáticas, en menos tiempo y a menor costo.

Por eso, algunas calificaciones que hasta hace apenas un lustro eran presentadas como garantía de un “gran futuro” ya están siendo revisadas. La programación informática, los servicios financieros, la traducción, el diseño, la atención al cliente y numerosas tareas jurídicas y administrativas se encuentran entre las actividades más expuestas.

El problema no consiste únicamente en elegir correctamente una carrera. También existe el riesgo de que parte del conocimiento adquirido al comenzar los estudios haya perdido vigencia al momento de la graduación.


El caso chino

      China parece haber tomado nota de esta situación. Entre 2021 y 2025, sus universidades eliminaron o suspendieron alrededor de 12.200 programas de grado y crearon otros 10.200. La reorganización alcanzó a más del 30 % de la oferta universitaria del país.

Las reducciones se concentraron principalmente en programas de artes, humanidades, idiomas y administración considerados saturados o escasamente vinculados con las nuevas necesidades laborales y productivas. Paralelamente, comenzaron a crecer las especialidades relacionadas con inteligencia artificial, robótica y semiconductores.

        Sin embargo, esas decisiones estan siendo cuestionadas por amplios sectores, en tanto podrían ser apresuradas o equivocadas.

Esto no significa que la Argentina deba copiar el modelo chino ni que las humanidades, las ciencias sociales o las carreras tradicionales hayan dejado de ser valiosas. Subordinar toda la educación a las demandas inmediatas del mercado sería tan equivocado como ignorar las transformaciones que ya están ocurriendo.

La universidad debe producir conocimiento, desarrollar pensamiento crítico, promover la investigación y formar ciudadanos. Pero tampoco puede permanecer indiferente frente a la pérdida de vigencia de determinados contenidos, la saturación de algunas orientaciones o la aparición de nuevas competencias profesionales.


Revisar qué y cómo se enseña

     La discusión educativa no puede resolverse agregando una materia denominada “Inteligencia Artificial” dentro de programas que permanecen intactos. Lo que está en cuestión es más profundo: qué conocimientos vale la pena enseñar, cuáles pueden delegarse a las máquinas y qué capacidades deberán conservar y fortalecer las personas.

Esta revisión involucra a todos los niveles educativos. En la escuela deberán reforzarse la comprensión lectora, el razonamiento lógico, la creatividad, la capacidad de argumentar y el juicio crítico. En la formación técnica y universitaria será necesario integrar los conocimientos específicos de cada disciplina con competencias digitales, interpretación de datos y manejo responsable de herramientas automatizadas.

También deberán modificarse las formas de enseñar y evaluar. Cuando una aplicación puede redactar, traducir, programar o resumir en pocos segundos, la memorización pierde parte de su centralidad. En cambio, adquieren mayor importancia la capacidad de formular buenas preguntas, detectar errores, comprender contextos, relacionar saberes y asumir responsabilidad por las decisiones adoptadas.

La pregunta, entonces, ya no es solamente qué carrera conviene estudiar. También debemos preguntarnos qué clase de profesional podrá seguir siendo útil en un mundo donde casi todos tendrán acceso a las mismas herramientas tecnológicas.


Discusiones urgentes

     Existe una comprensible desorientación entre educadores, padres, estudiantes y orientadores vocacionales. Recomendar hoy una carrera universitaria exige admitir que nadie conoce con certeza cómo será ejercida dentro de diez o quince años.

Pero la incertidumbre no puede justificar la inmovilidad. Las universidades, los institutos técnicos, las autoridades educativas y los consejos profesionales deberían comenzar una revisión permanente de sus carreras y contenidos. No para perseguir cada novedad tecnológica ni para clausurar apresuradamente disciplinas tradicionales, sino para evitar que los estudiantes inviertan años en adquirir competencias que podrían perder rápidamente su utilidad.

Durante mucho tiempo imaginamos la vida profesional como una secuencia estable: estudiar una carrera, obtener un título, ejercer una profesión y jubilarse dentro de ella. Ese modelo está perdiendo vigencia. La formación deberá ser más flexible, interdisciplinaria y continua.

Tal vez no podamos anticipar cuáles serán exactamente las profesiones del futuro. Pero sí podemos preparar personas capaces de aprender, desaprender y volver a aprender durante toda su vida.

La transformación ya comenzó. La educación no puede limitarse a observarla. Es un tema para ocuparse, ahora.

LIGEROS DE EQUIPAJE

“Y cuando llegue el día del último viaje,

y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,

me encontraréis a bordo ligero de equipaje…”


    Antonio Machado escribió esos versos pensando en la muerte, pero también -quizás sin saberlo- en la vejez.

    Hay algo extraño y silencioso que ocurre en muchas personas ancianas. No se trata solamente del deterioro físico, visible, inevitable, sino  de la forma en que la memoria empieza a reorganizarse.

    Los recuerdos recientes se vuelven frágiles. Los nombres se escapan. Las conversaciones de ayer desaparecen. Los hechos intermedios de la vida -trabajos, mudanzas, conflictos, trámites, incluso episodios importantes- comienzan a borronearse. Sin embargo, permanecen intactas escenas antiquísimas como una cocina de infancia, un patio de tierra, un aroma, una canción, la voz de una madre llamando desde otra habitación hace setenta años.

    A veces parece que el tiempo, en lugar de acumularse, empezara a desarmarse en capas.

    Hace poco, en una conversación familiar, alguien dijo sobre una abuela ya muy anciana: “Los únicos recuerdos inamovibles son los de su infancia. Todo lo demás viene y se va”. La frase quedó resonando. Porque probablemente describa algo más profundo que un mero problema neurológico.

   Desde luego, la ciencia tiene explicaciones razonables. La memoria episódica reciente suele deteriorarse antes que las memorias más antiguas y consolidadas. La infancia deja marcas emocionales especialmente intensas. Todo eso es cierto.

    Pero hay otra lectura posible. Más poética. Más incierta. Tal vez más humana.

    ¿Y si la vejez fuera también un proceso de alivianamiento?

    ¿Y si, lentamente, el ser humano fuera soltando aquello que pesa demasiado para el último tramo del viaje?

    La vida adulta está llena de capas superpuestas cargando responsabilidades, frustraciones, éxitos, obligaciones, decepciones, burocracias, discusiones inútiles, cuentas pendientes. Décadas enteras de acumulación mental. Como si cada año agregara nuevos objetos a una valija ya imposible de cargar.

    Entonces llega la ancianidad y algo empieza a desprenderse.

    Primero son detalles menores. Después nombres. Luego secuencias completas. Finalmente quedan apenas algunos núcleos duros, esenciales. La infancia. Los afectos primarios. Las imágenes fundacionales de la existencia.

    Como si la conciencia, antes de apagarse, redujera todo a una especie de “jalea esencial”, más liviana y más simple.

    No necesariamente porque el cerebro “falle”, sino porque acaso exista una forma natural de preparación para la despedida.

    Los viejos suelen repetir historias. A veces las mismas una y otra vez. Eso desespera a los más jóvenes, que todavía viven obsesionados con la novedad. Pero quizá esa repetición tenga como sentido no recordar todo, sino conservar apenas aquello que todavía define quiénes fueron.

    Lo demás se descarta.

    Hay algo profundamente conmovedor en esa imagen. La de una persona que, al final de la vida, deja caer uno a uno los objetos innecesarios del equipaje. Hasta quedar casi desnuda de memoria, reducida a unas pocas escenas esenciales.

    Un patio. Una calle. Una hermana. Una canción. Un juguete. La mano del padre.

    Tal vez por eso muchos ancianos terminan pareciéndose un poco a los niños. No sólo por fragilidad o dependencia, sino porque el recorrido completo de la vida parece cerrarse sobre su punto de origen. Como un círculo.

    La modernidad interpreta ese proceso exclusivamente como pérdida. Y claro que hay pérdida. Dolorosa, incluso cruel. Nadie romantiza el deterioro cognitivo ni el sufrimiento de las enfermedades neurodegenerativas.

    Pero quizá exista también otra dimensión menos clínica y más existencial. Una transición. Un desprendimiento gradual. Una forma lenta de desapego.

    Machado imaginaba llegar al último viaje “ligero de equipaje”. Tal vez la ancianidad sea precisamente eso: el momento en que la vida empieza, lentamente, a vaciar las valijas.

El juego que enseña a vivir: Ajedrez en educación y reinserción

   Diversas investigaciones han destacado los efectos positivos del ajedrez en el funcionamiento cerebral. Este juego obliga a los jugadores a recordar movimientos previos, analizar estrategias y prever las respuestas del adversario. En un mundo donde la capacidad de atención es cada vez más limitada, el ajedrez se presenta como un excelente entrenamiento para mejorar la concentración. Aunque pueda parecer un juego rígido, el ajedrez constituye un espacio ideal para la creatividad. Cada partida exige planificar movimientos futuros, evaluar múltiples escenarios y anticipar las jugadas del oponente, habilidades fundamentales no solo en el ajedrez, sino también en la vida cotidiana.

  Desde esta perspectiva, la incorporación del ajedrez en instituciones públicas puede ser una herramienta valiosa de inclusión, que promueva el aprendizaje significativo de contenidos y la articulación de diversos sistemas de lenguaje.

El ajedrez como herramienta educativa y de inclusión social

  Los educadores coinciden en que la memoria, la imaginación y la visualización son pilares fundamentales para el aprendizaje en la infancia. En 1995, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) recomendó su inclusión en los niveles primario y secundario en todos los países miembros. Sin embargo, en la Argentina, aún no forma parte de la Ley Nacional de Educación, por lo que su enseñanza es sui generis y depende del interés de cada provincia, sin una valoración uniforme de su potencial pedagógico.

   En este contexto, cabe destacar antecedentes como los lineamientos sobre “Ajedrez Educativo” difundidos en 2022 por la Dirección de Políticas Socioeducativas de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires.

   En el plano internacional, merece especial atención la Declaración de 2012 del Parlamento Europeo, mediante la cual se instó a la Comisión Europea y a los Estados miembros a apoyar la introducción del ajedrez en los sistemas educativos, por considerarlo un medio eficaz para que los niños desarrollen "la creatividad, la intuición y la memoria". En España, el reconocido periodista especializado Leontxo García escribía en 2015, en el diario El País, que “el ajedrez como asignatura es desde hoy uno de los poquísimos asuntos que concitan el acuerdo unánime de los partidos políticos españoles”.

   Mientras se debate sobre su inclusión como materia curricular o extracurricular, sobre su carácter obligatorio u optativo, sobre la edad ideal de inicio o el perfil idóneo del instructor (entre la pedagogía del docente y el conocimiento del ajedrecista), lo cierto es que su incorporación a los programas escolares sigue postergándose.

El ajedrez tras las rejas, una mirada integral

 En cuanto al uso del ajedrez en contextos penitenciarios, se ha demostrado que varios de sus beneficios coinciden con necesidades centrales en dichos entornos. Además de mejorar la toma de decisiones, el pensamiento estratégico y la concentración, el ajedrez fomenta la resolución de problemas sin violencia, al exigir planificación y anticipación de consecuencias. Asimismo, ayuda a reducir la impulsividad, enseña a manejar la frustración (por ejemplo, al perder una partida) y promueve la empatía, al invitar a los jugadores a “ponerse en el lugar del oponente”. También favorece la integración y la disciplina, al crear espacios de diálogo respetuoso entre internos —incluso entre grupos en conflicto— y al establecer rutinas estructuradas, fundamentales para la readaptación postpenitenciaria.

   Existen experiencias exitosas en este sentido. En la Unidad Penitenciaria N.º 3 de Mendoza, se implementó un programa de ajedrez con el apoyo de la Universidad Nacional de Cuyo, cuyos resultados mostraron mejoras en la conducta y una reducción de incidentes violentos. La organización “Ajedrez para la Libertad” (Córdoba) desarrolla actividades en cárceles federales, combinando torneos con talleres de reflexión ética.

   No ignoramos los argumentos que consideran estas iniciativas como una “solución romántica” en contextos donde aún no se garantiza el acceso real a derechos básicos. Sin embargo, sin desconocer las deficiencias estructurales del sistema penitenciario, esta propuesta puede contribuir —con bajo impacto presupuestario— a mejorar las condiciones de vida de las personas privadas de su libertad. En este sentido, recomendamos como material de referencia el libro Ajedrez tras las rejas, de Diego Rasskin (análisis de casos en América Latina), o el estudio Chess as a Rehabilitation Tool in Prisons (Journal of Correctional Education, 2020).

El talento precoz de Faustino Oro y el mundo digital.

 El ajedrez ha tomado un renovado impulso a nivel mundial gracias a la proliferación de plataformas digitales, que permiten a personas de todo el mundo jugar partidas en línea (en modalidades rápidas o clásicas), tomar lecciones, analizar partidas y seguir competencias en tiempo real. 

   En el caso de Hispanoamérica, el fenómeno se ve reforzado por el asombroso desempeño del niño argentino Faustino Oro, quien se ha convertido en el maestro internacional más joven de la historia. 

  Estas circunstancias pueden potenciar aún más las acciones para fomentar la práctica de este “deporte-ciencia”.

IA 2: Inteligencia artificial. ¿Regular o no regular?

    La irrupción de la IA  nos impone reflexionar si hay que regular su desarrllo, hasta dónde y con cuáles objetivos. 


    Construyendo las primeras certezas, podríamos afirmar que la autorregulación de estas cuestiones no es suficiente. Por el contrario, el estado y las organizaciones multilaterales regionales y globales tienen un rol que cumplir imponiendo marcos jurídicos que, sin ahogar la iniciativa privada, provean cuerpos normativos para el uso regular y prudente de las nuevas tecnologías.

 

    El primer hito conocido en torno a la regulación de esta materia es la Ley de IA de la Unión Europea, vigente desde el 21 de abril de 2021, con el objetivo de establecer un marco regulatorio para el desarrollo, la implementación y el uso de la IA en la Unión Europea. Dicha ley clasifica los sistemas de IA en cuatro categorías de riesgo según su potencial para causar daños. Califica como prohibidos los sistemas que representan un riesgo inaceptable para la seguridad, los derechos o las libertades fundamentales, como los sistemas de puntuación social o los juguetes que fomentan comportamientos peligrosos en los niños. Luego determina como sujetos a requisitos estrictos aquellos sistemas de alto riesgo, como los sistemas de reconocimiento facial o los chatbots, que pueden manipular el comportamiento humano. Fija obligaciones de transparencia a los sistemas de riesgo limitado, como los chatbots de atención al cliente o los softwares de análisis de imágenes. No impone mayores recaudos para los que considera sistemas de riesgo mínimo, como las calculadoras o los filtros de spam. Avanzan también en la administración aplicaciones automatizadas mediante el uso de la robótica y de la IA, en algunos servicios públicos de especial importancia.

    Con ese nuevo marco, la IA ha ido posicionando su uso para la toma de decisiones de tipo autómatas, por parte de instituciones públicas. Unas de las herramientas más utilizadas son los denominados “robots conversacionales” o “chatbots”, con los cuales no debiera pretender sustituir a las personas ni al funcionamiento del cerebro humano, sino a la automatización de determinadas actuaciones que ayudan y potencian al ser humano en sus capacidades naturales destinando así lo mejor de la inteligencia humana para otras tareas que requieren ineludiblemente de su participación. 
  Avizoramos buenas oportunidades a partir del uso de herramientas digitales automatizadas o robóticas. Pero las innovaciones deberán correr a la par de principios, normas y auditorías que fortalezcan la seguridad, aspectos éticos, derechos personalísimos y otros derechos humanos. Cuestión sensible configura la colección de datos personales, su almacenamiento, custodia y uso regular. 
  
  Tampoco debeiera perderse de vista entre ellos los sectores sociales con dificultades para acceder a internet, que sufren la llamada “brecha digital”. Y también, sin que coincidan necesariamente con ellos, quienes puedan invocar el “derecho a no ser digital”.  En todos los casos los gobiernos deberán estar en condiciones de ofrecer los medios para que, aquellos que no puedan o no deseen utilizar Internet o interfaces digitales, cuenten con los canales tradicionales para posibilitar sus relaciones con el Estado.
    
    En todo el mundo las regulaciones avanzan lentantamente por detrás del vertiginoso avance tecnológico, por lo que debemos ponernos a debatir las regulaciones necesarias, ante una proyección que puede poner en jaque nuesta cultura e instituciones tal como las conocemos.   

IA 1: ¿Qué es la famosa Inteligencia Artificial?

    Mucho se habla ultimamente sobre la “Inteligencia Artificial” (IA), cuya irrupción impacta nuestro presente y nos desafía para el futuro inmediato. Ya tenemos certeza que incidirá en todos los aspectos personales, familiares, educativos, productivos, profesionales, sociales, ambientales, políticos. 


    Proponemos, en estas primeras anotaciones sobre el tema, tratar de definir, con las generalidades que un primer abordaje impone, de qué estamos hablando, cuando hablamos de IA.

    Hasta donde hemos podido indagar, hay algun grado de acuerdo acerca de definirla como un tipo especial de tecnología de la información y comunicación, basada en la utilización de datos y algoritmos, capaz de generar aprendizaje y comportamiento considerado autónomo y/o inteligente, así como desarrollar tareas habitualmente consideradas humanas, centradas en la consecución de determinados objetivos, incluyendo diferentes ámbitos de aplicación, entre otros, la percepción, el razonamiento o la acción. 

    Se enuncian como asociados a la IA los algoritmos, datos, decisiones automatizadas, así como asistentes de voz y sistemas de reconocimiento facial, entre otros.

    La caracterización precedente no implica la compresión de un fenómeno particular sino como multiplicidad, calidad por la cual deben contemplarse las IA como plurales, múltiples y diversas.

  Porque las IA están constituidas como redes heterogéneas o ensambles tecnológicos, implicando articulación e integración con otras redes mediante procesos amplios en los cuales no solamente se verifica desarrollo de sistemas intangibles, sino apoyados en una realidad física, constituida a partir de recursos naturales, mano de obra, infraestructuras, servidores, procesadores, conductores, semiconductores, logística, entre otros.

    A continuación de estos acuerdos, entramos en terrenos en debate y construcción, por ejemplo los que proponen en la reciente publicación “La inteligencia artificial no piensa (el cerebro tampoco) los argentinos Miguel Benasayag y Airel Pennisi (editorial Prometeo), en donde discurren sobre la diferencias entre la inteligencia orgánica y la artificial, y apartan la capacidad de pensar como una singularidad de lo vivo, que excede incluso al cerebro humano.

    Pero esas cavilaciones, por ahora, nos exceden :)/

La importancia de dormir, bien.

    El uso de las nuevas tecnologías afecta la cantidad y calidad del sueño en la población en general, y especialmente en niños, niñas y adolescentes quienes tienen cada vez mayor acceso a dispositivos móviles de todo tipo.


    Distintas fuentes científicas y académicas coinciden en definir al sueño como componente fundamental para el desarrollo físico y mental de los niños y adolescentes.

    Se trata de una función fisiológica esencial para el bienestar general de todos los seres humanos, pero cobra singular importancia en infancia y adolescencia. Un período de inconsciencia durante el cual el cerebro permanece sumamente activo. Proceso complejo que ayuda a las personas a procesar nueva información, a mantenerse saludables y a rejuvenecer. 

    Mientras una persona duerme, su cerebro se prepara para el día siguiente formando nuevas vías para ayudar en el aprendizaje y el almacenamiento de información. En este sentido el sueño es necesario para el correcto funcionamiento tanto físico como mental, siendo un proceso que permite consolidar recuerdos en la memoria y gestionar el aprendizaje. 

    El cerebro trabaja ininterrumpidamente durante el sueño, organizando la información recabada durante el día y procesándola, construyendo conocimientos y recuerdos, haciendo que el organismo produzca hormonas que ayudan a los niños a crecer (como la hormona del crecimiento que se sintetiza de noche), ayudan a producir masa muscular, a combatir las enfermedades a través de su sistema inmunológico y a reparar los daños que sufre el organismo. 

    Durante el sueño, el cerebro continúa trabajando en la producción de neurotransmisores, entre ellos el cortisol, conocido normalmente como hormona del estrés. Las interrupciones del sueño pueden alterar esta función cerebral nocturna, con afectación de la concentración, la memoria y la estabilidad emocional. 

    La deficiencia de sueño puede acarrear problemas de aprendizaje, concentración y atención. El comportamiento de la persona puede verse afectado, predominando emociones negativas, irritabilidad, sentimientos impulsivos y de enojo, carencia de motivación, cambios de humor y dificultad para establecer relaciones sociales adecuadas.

    Reducir las horas de sueño genera dificultades en la concentración y en los tiempos de reacción aumentando la propensión a correr riesgos y tomar malas decisiones; aumenta el riesgo de tener presión arterial alta, enfermedades cardíacas, obesidad, diabetes y otros problemas de salud; provoca irritabilidad y contribuye a problemas de relación, en especial en niños y adolescentes, aumentando el riesgo de padecer trastornos mentales como depresión, suicidio y conductas riesgosas. 

    La falta de sueño o la mala calidad de este se constituyen entonces como un problema fundamental en la vida todo ser humano ya que afecta el desempeño de las tareas cotidianas, el estado de ánimo y la salud en general; mientras que dormir las horas necesarias y tener un sueño reparador ayuda a que nuestro estado de ánimo sea más positivo, nos sintamos con más energía y tengamos mayor capacidad para el manejo del estrés y de las emociones negativas. 

    En el último tiempo el uso de nuevas tecnologías de la información y comunicación se ha incrementado, así como también los comportamientos nocivos en relación con ese uso. Y en paralelo se ha observado un descenso en el tiempo y calidad del sueño que repercute negativamente en la salud.

    El uso de estas nuevas tecnologías ha desplazado las horas de sueño haciendo que el dormir sea en horas más tardes, y que la conciliación del sueño se vea afectada por una sobreexposición a la «luz azul» que emiten los dispositivos electrónicos con pantalla, luz que es peligrosa ya que altera el ciclo de sueño/vigilia interfiriendo con la producción de la hormona melatonina y produciendo un estado de vigilia más prolongado.

    En este sentido la hiperconectividad ha afectado la cantidad y calidad del sueño en la población en general, y especialmente en niños, niñas y adolescentes quienes desde chicos tienen cada vez mayor acceso a dispositivos móviles de todo tipo. Las consecuencias de esto se observan especialmente en dos niveles: por un lado, la parte educativa donde se observa una baja en el rendimiento escolar, dificultades para concentrarse, tiempos de reacción más lentos o alterados, dificultades en el procesamiento de la información, entre otros. Y cambios en los estados anímicos los cuales se ven alterados, en especial irritabilidad, enojo, impulsividad, junto con un aumento de trastornos o patologías mentales como depresión, ansiedad y patologías del control de impulso. Estos cambios, asimismo, se asocian con un aumento de patologías adictivas, algunas de ellas con implicación de las nuevas tecnologías como la ludopatía o el consumo de pornografía, produciendo un círculo vicioso que repercute nuevamente en el sueño.

    Desde la salud pública considerar la relación entre el sueño y las nuevas tecnologías es importante ya que pone en evidencia la necesidad de considerar intervenciones tempranas que promuevan el buen uso de las nuevas tecnologías y ayuden en la toma de conciencia de los efectos adversos del uso incorrecto de las tecnologías y de la hiperconectividad. 

    En esta línea sería conveniente promover programas educativos que incluyan el buen uso de la tecnología y el conocimiento de sus efectos adversos así como campañas de concientización en la población en general que llame a las familias a fomentar desde los hogares estilos de vida más saludables y un uso controlado de la tecnología promoviendo los hábitos de higiene del sueño como fundamentales para evitar consecuencias adversas posteriores en la salud de la población en general. 

    * Bibliografía: 
Carrillo-Mora. Trastornos del sueño: ¿cuáles son y cuáles son sus consecuencias? Reverendo la Fac. Médico. 61, 6-20 (2018). 
Marques A, Loureiro N, Avelar-Rosa B, Naia A, De Matos MG. Estilo de vida saludable en los adolescentes. (Río. J). 96, 217-224 (2020). 
 Perdiendo el sueño por las nuevas tecnologías - Blog - ISGLOBAL. https://www.isglobal.org/healthisglobal/-/custom-blog-portlet/el-uso-de-las-nuevas- tecnologias-para-la-telecomunicacion-y-el-ocio-puede-afectar-el-sueno-de-los- adolescentes/6001955/0 ISGLOBAL . 
Instituto Europeo del Sueño. Las personas sufren de una mala calidad del sueño gracias a las redes sociales. https://institutoeuropeodelsueno.cl/las-personas-sufren-de-una-mala-calidad-del-sueno-gracias-a-las-redes-sociales/ (2021). 
Simón-Montañés L et al. Adolescentes “hiperconectados”: tiempo de sedentarismo frente a pantallas según género y tipo de día. Eur. J. Hum. Mov. 43, 49-66 (2020). 
 Sota, A. Maldonado, M. Ytuza, M. Cornejo, M. y Cusirramos, Y. (2021). Uso excesivo del celular, calidad del sueño y soledad en jóvenes de la ciudad en Arequipa, 11(1). https://revistas.ucsp.edu.pe/index.php/psicologia/article/view/1368/1332
Zapata-López JS, Betancourt-Peña J. Factores relacionados con la calidad del sueño según el cuestionario de Pittsburgh en estudiantes universitarios de Cali, Colombia. Reverendo Colomb. Psiquiatr. (2021) doi: htpps://www.dx.doi.org/10.1016/
J.RCP.2021.10.008

Nota: Los términos precedentes se corresponden con la exposición de motivos del proyecto de ley presentado por el senador Walter Torchio en el Senado provincial el 4 de julio de 2024, Expediente E 310 24/25.

Coparticipación. El reciente fallo de la Corte federal sobre CABA.

El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia ha dado lugar a muchos titulares y artículos periodísticos plagados de errores.

En forma simultánea, algunos dirigentes de fuerzas políticas opositoras anuncian denuncias penales y gremios empresarios comunican “preocupaciones” sobre supuestos inexistentes.

Abundan las pasiones y escasea la buena información, por lo que intentaremos aportar alguna claridad, dejando de lado por un rato nuestras interpretaciones y opiniones políticas, que también las tenemos.

Sobre el origen del conflicto y las posiciones en pugna existe mucha información disponible.

Respecto del reciente fallo, luego de una ligera lectura vemos que la decisión referida involucra aspectos que son institucionalmente desequilibrantes: suspende la vigencia de una ley vigente dictada por el Congreso nacional, altera el régimen de coparticipación vigente y le ordena al Ejecutivo transferir fondos que no existen disponibles en el presupuesto. Se visualizan defectos que requerirán rectificaciones, o al menos aclaraciones en la etapa de ejecución de la resolución.

Es por eso que en el Poder Ejecutivo y en las gobernaciones de 18 provincias han comunicado su preocupación por los eventuales efectos de esta controvertida resolución, y se han realizado reuniones para analizar los pasos a adoptar en los próximos días.

Hasta donde sabemos, los actos procesales inmediatos anunciados son la interposición de un recurso de reposición "in extremis” y el pedido de recusación a los cuatro magistrados integrantes de la Corte, de modo tal que la revisión del asunto y la próxima resolución la tomen magistrados integrantes de la lista de conjueces que se utiliza en tales casos.

El recurso de revocatoria “in extremis” tiene origen jurisprudencial, ha sido incorporado a varias legislaciones provinciales y es avalado por destacados académicos procesalistas. Incluso existen antecedentes del mismo ante la propia Corte federal.

Claro que limitado para casos excepcionales, su interposición se podría considerar admisible en este caso (mas allá de su éxito o fracaso posterior) porque estamos ante un juicio de instancia única.

A propósito de esto último, esta bien consolidada la garantía consagrada en el Pacto de San José de Costa Rica acerca de la necesidad de dos instancias para que un fallo judicial sea exigible y, reiteramos, estamos aquí ante un solitario tribunal, aunque sea el supremo nacional, con competencia originaria y final a la vez.

Si se confirmara lo resuelto corresponderá establecer la forma de cumplimiento, mediante un proceso abreviado, accesorio y complementario de ejecución de sentencia, como ocurre en todo órgano judicial.

Por lo tanto, tenemos.

El fallo interlocutorio provisorio de la Corte no esta firme, y no puede ahora hablarse de incumplimiento del mismo.

La Corte deberá resolver la revocatoria anunciada y decidir si la nueva decisión la toman los mismos jueces u otros (conjueces).

En caso de ratificarse la decisión deciamos que entonces corresponderá definir la forma de hacerlo operativo. Al respecto adelanto que es muy probable que se requiera modificación de la ley presupuestaria, para evitar poner el Ejecutivo en el diabólico dilema de cuál irregularidad cometer: cumplir lo ordenado y violar la ley de presupuesto; o respetar la ley de presupuesto y desobedecer un fallo judicial.

Terminamos este técnico y denso desarrollo diciendo que es esta "la verdad de la milanesa”, más allá de las propagandas políticas con envoltorio de periodismo de los "medios serios” con la que estamos siendo ametrallados.

NUEVO GASODUCTO CRUZANDO LA REGION

Su primera etapa llegará hasta Salliqueló

El gas natural que consumimos en Trenque Lauquen proviene del Gasoducto “NEUBA II”, que cruza la Ruta 33 en Casbas, continuando hasta Ordoqui (Carlos Casares) para terminar en el AMBA.
Se anuncia ahora otro gasoducto de importantes dimensiones cuyo trazado nos pasará todavía mas cerca, lo que no deja de ser una buena noticia.
El Gobierno nacional inicio ayer del proceso para la construcción de la primera etapa del gasoducto Néstor Kirchner y el Sistema de Gasoductos Transport.Ar Producción Nacional.
El trazado de este nuevo sistema de transporte se extenderá por aproximadamente 570 kilómetros desde las cercanías de la planta de tratamiento de Tratayén (Neuquén), hasta la planta compresora Saturno (Partido de Guaminí pero cercana a la localidad de Salliqueló), para luego continuar hasta San Jerónimo (Santa Fe).

LAS VENTAJAS

Los objetivos del plan son la sustitución de importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) que hoy se requieren para cubrir la demanda interna insatisfecha de gas natural y reemplazar el combustible líquido actualmente utilizado en las Centrales Termoeléctricas.
También busca completar la capacidad de abastecer con gas natural nacional a los grandes centros de consumo y exportar a países limítrofes los remanentes de producción.
Pero además de esos ahorros de divisas y de costo fiscal por sustitución de importaciones, se generará trabajo con 1.500 puestos directos en la obra y 1500 puestos de trabajo indirectos.

Y para nuestra zona, la probable nueva fuente de aprovisionamiento de gas natural adicional para distribución domiciliaria y desarrollo industrial.

Todas buenas noticias.


El Tercer Espacio. Especialista del espacio físico advierte sobre el nuevo "no-espacio"

Jorge "Chiqui" Prieto y el "Tercer Espacio"

   Se podría decir que la "zona de confort” de un arquitecto, que además se especializa en planeamiento urbano y territorial, es lo físico, lo tangible. Es decir, lo que se vincula con los lugares en donde los seres humanos desarrollamos nuestras actividades de toda clase. Desde nuestros lugares privados de residencia y trabajo, hasta los espacios colectivos o públicos, con sus vias de circulación, sitios de reunión o esparcimiento, medio ambiente, morfologias, infraestructuras básicas, servicios, accesibilidad, estética, diseño, etc. Todo, finalmente, repercute sobre nuestra calidad de vida.

   Tanto es así que tradicionalmente, en cierta jerga administrativa, se los incluye y denomina, a los arquitectos, junto a los rígidos ingenieros, los meticulosos agrimensores y algunos otros, como profesionales del "área física”.

   Ahora que muchos se ponen a repensar el mundo “post pandemia”, sólo al Chiqui Prieto se le podría ocurrir, entre nosotros y en esta pampa chata, saltar los límites del “pensamiento establecido” para avizorar los cambios en curso.

   Escapando de los moldes de lo físico, nos advierte que hay un nuevo espacio, el virtual, que avanza prevaleciendo sobre el plano material, para cambiar los modos de las actividades económicas y nuestros más cotidianos hábitos humanos.
 
   En nuestra Trenque Lauquen los locales comerciales del Boulevard Villegas van quedando vacíos mientras las oficinas locales de correos registran largas filas para retirar mercaderías adquiridas vía comercio electrónico, la mayoría de los tramites bancarios o impositivos se pueden hacer por internet, muchos profesionales no necesitan trasladarse hasta oficinas públicas, juzgados o registros. Hasta las relaciones interpersonales y reuniones sociales se mediatizan por servicios audiovisuales, el único diario papel local agoniza, la biblioteca pública declina. Cambia todo cambia, ahora acelerado por los efectos de la crisis imprevista.

Prieto lo denomina “el tercer espacio”, y demuestra que sus sensores del cambio están intactos.

Reflexiona sobre ventajas, peligros e interrogantes de la nueva etapa.

En mi caso, me pregunto y pregunto, por ejemplo: Si la mayoría de la actividad económica transcurrirá por una delgada fibra óptica, quiénes serán los contribuyentes que sostengan la financiación de ciertos servicios municipales (?).

Lectura recomendada (fuente: Infoecos.com.ar 18-5-2020)

El tercer espacio. Reflexiones en tiempo de pandemia. 
Escribe: Jorge Prieto
   Vivir en modo pandemia con ciertos derechos individuales restringidos, necesaria y obligatoriamente aislado (los que podemos) y con el estrés urbano disminuido, genera ¨ tipos¨ de tiempo muy extraños a nuestra normalidad, aparece la oportunidad para reflexionar, escuchar o leer a autores conocidos como David Harvey, Saskia Sassen o Rita Segato, y otros no tan conocidos por estos lares o al menos para quien suscribe, como Ignacio Ramonet, Enrique Dussel, Slavoj Zizek o el norcoreano Byung Chul Han, por nombrar solo algunos de los que han contribuido a mi actual estado de ebullición intelectual. En la tele se transmite una carrera que la gana el país que menos muertos tiene por millón de habitantes, las personas se netflizan, las mascotas te miran sin entender, el delivery, por ahora un chico en moto, pasa a ser como de la familia (a futuro seguramente será un Dron) todas estas cuestiones igualmente impensadas antes del confinamiento.

Afuera el espacio público se ve raro por esto de vacío lleno, lleno vacío, con preponderancia de vacíos y llenos enmascarados, en los centros de salud se libra la batalla con médicos y enfermeras en primera línea y otros muchos actores urbanos en segundas líneas, docentes, fuerzas de seguridad, personal de mantenimiento, recolectores de residuos, comerciantes resistiendo angustiados, y trabajadores a los que el estómago no le permite el lujo de clase del aislamiento.

  En este contexto y sin poder encontrar explicación del porque, me surge la necesidad de intentar hilvanar algunos pensamientos deshilachados que rondan en mi mente hace algunos días y que dan título a la nota, El tercer espacio.

   Se trata de reflexionar sobre la incidencia en las ciudades del espacio virtual, sobre los espacios públicos o privados. El espacio virtual intangible y global va ganando terreno aceleradamente desde hace ya tiempo como parte de nuestra vida cotidiana, aun en aquellos que somos de la época en que se iba al baño sin celular y se le preguntaba con palabras al ferretero si tenía el cosito que va adentro del coso de la canilla, hoy llevamos las fotos.

   A través del espacio virtual compramos, vendemos, jugamos, vemos cine, pagamos facturas, transferimos dinero, nos reunimos en grupos, dictamos clases, podemos en cuestión de segundos pasar de recorrer las calles de New York a recorrer las calles de París o Hong Kong, La falta de memoria dejó de ser importante, para eso está Google que funciona como memoria externa, no nos ocupa lugar, es universal e instantánea. Si no sabemos cómo se arregla la aspiradora o como se fabrica un supositorio, no es problema, Youtube nos lo dice, no hace mucho tiempo era difícil imaginar que un alumno podría tener la misma información que el docente en cuestión de segundos. Son estos solo algunos ejemplos de las acciones que nos permite el espacio virtual. No resulta difícil imaginar que pasaría fundamentalmente en espacios urbanos de alta densidad, si por alguna razón la tecnología que posibilita estas actividades dejará de funcionar y todas estas tareas deberían hacerse a la vieja usanza de la sociedad pre cibernética de manera personal. Seguramente el espacio público destinado a la circulación se transformaría en un caos entre otras consecuencias ambientales, el espacio virtual colabora entonces de manera directa con la sustentabilidad del espacio público, disminuye la movilidad y en apariencia aumenta la productividad incorporando a la producción el tiempo no destinado al traslado. Disminuye costos en metros cuadrados de oficina y mantenimiento de las empresas que estas transfieren a los empleados en modo home office. Lo antes mencionado incide favorablemente en todos los ámbitos de nuestra cotidianeidad, en nuestras casas, en el trabajo en el tiempo de estudio o de ocio, son estos beneficios los que nos transforman en usuarios «clientes» y los que en consecuencia damos sustentabilidad económica al sistema.

   De una descripción física esquemática de la ciudad podemos decir que la misma está compuesta por cuatro componentes: Un territorio urbano dividido básicamente en público y privado, por los habitantes permanentes o transitorios que lo habitan, por la oferta urbana que estos mismos desarrollan y la diversidad de accesos que la misma genera, al trabajo, a la salud, la educación, la vivienda el esparcimiento etc, etc, etc, (lamentablemente no para todos) y en cuarto término la movilidad en todas sus variantes cuyo objeto claramente es el de vincular a los tres componentes antes descriptos, la vivienda con el trabajo, la vivienda con la escuela, etc. El uso del espacio virtual modifica sustancialmente y de manera directa la dinámica de este último componente sencillamente porque genera las vinculaciones sin necesidad de la movilidad dentro de la ciudad y por fuera de ellas con el resto de las ciudades del mundo, las virtudes de la telefonía tradicional han sido multiplicadas exponencialmente sin saber aún hasta donde. El escenario sociocultural y económico de las ciudades es intervenido y sus dinámicas modificadas cada vez con mayor intensidad por lo actuado desde el espacio virtual, en la medida en que este, producto de la constante innovación tecnológica va aumentando sus prestaciones. Una rápida y muy básica reflexión me surgió al salir de la ferretería de «proximidad» después de una larga cola a distancia de corona y de averiguar el precio de una agujereadora eléctrica, que de igual marca y potencia la compraría por internet a un 25% más barata. De este tipo de acción, simple, cotidiana y repetida infinitamente y en todo tipo de productos en los tiempos que transcurren, es posible entender con facilidad que mi compra por internet de algún modo perjudicó al ferretero del barrio, le dio de ganar al mayorista o importador que está en una posición dominante respecto del mismo y colaboró con incrementar la fortuna del propietario de la aplicación que permite la transacción, mientras tanto el ferretero tendrá que esperar que un trabajador necesitado de la herramienta, sin computadora, ni internet y con mucho esfuerzo se la pueda adquirir. Queda claro a través de este simple ejemplo la importante influencia del uso del espacio virtual sobre la economía de aglomeración de las ciudades, y cómo actúa en la distribución del ingreso. Por fuera del ámbito cotidiano, este espacio tiene actores e implicancias a nivel global de gran magnitud socioeconómica.

   El espacio virtual es una expresión contundente de la globalización, de hecho la misma se canaliza básicamente a través de él. Cabe preguntarse quiénes son los actores principales de este espacio. Está claro que la tecnología es uno de ellos, los fabricantes de celulares, computadoras, antenas, fibra óptica, satélites, y demás tecnología complementaria. El software es la otra cara de la moneda con sus programas, aplicaciones y algoritmos, Google, Facebook, Amazon, Youtube, Twitter, Amazón, Mercado Libre por mencionar solo algunas de las muchas aplicaciones más conocidas, que se presumen como los dueños del espacio virtual muy poderosos y globales ellos. El desarrollo tecnológico en este ámbito tiene como finalidad facilitar la vida cotidiana de los ciudadanos simplificando su relación con el medio social, esta es la cara buena de la moneda, la cara no tan buena es que millones de usuarios contribuyen con su aporte a enriquecer de manera bochornosa y deshumanizada a muy pocos. Algunos de estos pocos los he mencionado anteriormente como los dueños del espacio virtual y porque no dueños de una parte importante del planeta. La acumulacion de poder económico y de incidencia política por parte de estas empresas llega a ser mayor que la de muchos países. No todas las aplicaciones tienen como único fin facilitar la vida cotidiana de los usuarios, ciertamente se les puede asignar otros usos no tan ingenuos. Cada vez que uno las usa genera un dato que se archiva,(Big Data), operaciones que realizaste, donde estuviste, a que hora, que compraste, quienes te estuvieron cerca tuyo conocidos o no y a partir de estos datos se encargará un algoritmo de preguntarte si te gustó el lugar, si la atención fue buena, te ofrecerán productos relacionados con tu búsqueda, etc, etc. Uno tiene, entonces, la opción de entender esto como una simple estrategia comercial de época o sentir que se te está controlando la vida y en consecuencia resignando libertades individuales. De hecho ambas opciones conviven. Los gobiernos de Corea del Sur, China, Taiwán, Singapur se presentan en el panorama mundial como los paraísos de la cibervigilancia y esto se está extendiendo a gobiernos democráticos de Europa, en todos los casos con el argumento valido de la preservación de la salud comunitaria. Los más importantes pensadores de la actualidad han realizado análisis prospectivos como corresponde a su jerarquía intelectual nutriendo sus opiniones con temas de relevancia internacional como los enfrentamientos de las grandes potencias, el deterioro ambiental, el rol del estado en tiempo de pandemia, las consecuencias del neoliberalismo con sus procesos de acumulación indefinida de riqueza, la pobreza y marginalidad creciente de quienes quedaron fuera del sistema. En algunos casos fijan las expectativas de cambios favorables en la creciente organización de los sectores populares, en las protestas globales y masivas en las calles contra los gobiernos reclamando derechos básicos, vale el caso en simultáneo de Chile, Francia y China, protestas a las que la pandemia y su aislamiento por un lado le puso paños fríos y por otro puso en primer plano la imperiosa necesidad de dar prioridad por parte de los gobiernos a los que menos tienen mostrando las dramáticas desigualdades de la sociedad actual.

  Las reflexiones propias que preceden son exageradamente básicas y tan domésticas como andar en chancletas, hacer enfoque en el espacio virtual es expresar una visión sesgada de la realidad pero igualmente me tomaré la osadía de sacar conclusiones en función de lo antes expresado respecto del periodo post pandemia.

   Debo decir que no soy para nada optimista respecto de posibles cambios a favor de una sociedad más igualitaria. Las empresas globales de innovación tecnológica, los desarrolladores de aplicaciones y demás productores del espacio virtual han atrapado, por decir de alguna manera, a la sociedad de consumo, han logrado la zanahoria perfecta, a la rápida obsolescencia de lo producido y la necesidad de recambio se le suma el deseo de todos los hogares e instituciones del planeta de mantenerse actualizados para no quedar fuera del sistema, para no dejar de ser ¨competitivos¨. Los propietarios del espacio virtual son relativamente muy pocos de modo tal que si la mitad de los habitantes del planeta tierra quedan fuera, igualmente podrán satisfacer su objetivos de acumulacion de poder. De verdad que deseo equivocarme pero no creo que unos cuantos de cientos de miles de muertos puedan alcanzar para modificar la lógica capitalista en vigencia, los resultados finales de la pandemia, no molestan, ni perjudican su orden, sino que por el contrario lo más probable es que saquen provecho de la situación. Seguramente algún argumento supuestamente sólido logrará que algún sector pueda convertir el drama en un buen negocio y continuar su camino agradeciendo las muertes.

  Finalmente debo decirles que siento la sensación de un optimismo acorralado y un pesimismo fortalecido.

  Disculpas.

Autor: Arq. Jorge O. Prieto

Penosa actuación profesional en Trenque Lauquen del nuevo Presidente de la Corte


El 22 de febrero de 2013 el abogado
Carlos Rosenkrantz visitó Trenque Lauquen.

   Ni siquiera sospechaba entonces que llegaría a ser Ministro de la Corte Suprema de Justicia en 2016 y Presidente del más alto Tribunal del país a partir de 2018.

   
    El motivo de su presencia en nuestra ciudad fue estrictamente profesional, participar en una audiencia judicial patrocinando a una de las partes en un conflicto familiar que involucra sociedades anónimas y establecimientos agropecuarios situados en este Partido.

   Rosenkrantz dedicaba entonces la mayor parte de su tiempo y el de su importante Estudio a la defensa de intereses de grandes corporaciones, algunas de las cuales enfrentaban durante esos años las políticas regulatorias del gobierno nacional de turno.

   Conocido hasta entonces sólo en ámbitos forenses, su “fama” inició en enero de 2016 cuando aceptó, junto a su colega Carlos Rosatti, ser designado “en comisión” para llenar una de las vacantes de la Corte, por medio de un simple decreto del flamante Presidente Macri, quien “salteaba” de modo groseramente inconstitucional el necesario acuerdo del Senado.

   Corregido ese “pecado original” Rosenkrantz dio su voto para la mayoría requerida en el fallo que declaró aplicable el cómputo del 2x1 para la prisión en los casos que juzgan delitos de lesa humanidad, aunque el escandoloso fallo fuera derogado antes de que los represores fueran liberados. La sindicalización de la policía y la asignación sin fundamentos de competencia federal a la investigación de la muerte del fiscal Nisman lo tuvieron también entres sus militantes. Una joyita.

   Su paso por Trenque Lauquen ha estado en línea con sus conductas bochornosas.

   En el juicio referido diseñó una estrategia procesal para que su cliente intente eludir la extinción de sus derechos por el paso del tiempo (prescripción) alegando falsamente que no pudo ejercerlos como miembro de una sociedad comercial, por estar exiliado por razones políticas.

   Las pruebas posteriores demostraron que el supuesto “exiliado” en realidad era un próspero profesional y empresario que no había tenido problema alguno para ingresar y salir del país repetidas veces cada año desde su lugar de residencia en el estado de la Florida (EEUU), durante y después de la última dictadura cívico-militar vigente hasta 1983.

   La tragedia nacional, incluido un genocidio, utilizado para fines egoístas por diseño de quien, desde los próximos días pasará a presidir la “Justicia” argentina.