Actualización: Tasas municipales y Prescripción (tras la ley 27.799)

    
    Allí sostuve que la habilitación del Código Civil y Comercial para regular plazos tributarios mediante legislación local no permitía a los municipios bonaerenses desconocer el plazo de cinco años de la Ley Orgánica de las Municipalidades.

  Una reforma posterior (diciembre de 2025) obliga a actualizar ese análisis. La Ley 27.799 modificó incluso el Código Civil y Comercial. Sus artículos 33 y 34 sustituyeron los artículos 2532 y 2560, precisamente las disposiciones sobre las que giraba aquella nota.

   El artículo 2532 dejó de contener la autorización expresa para que las legislaciones locales regularan la prescripción liberatoria de los tributos. El artículo 2560 mantiene la referencia general a la legislación local, pero incorpora como regla específica que el término de prescripción de los tributos provinciales y municipales se rige por la Ley 11.683 de procedimiento fiscal nacional.

   Entonces, ya no alcanza con preguntarse si una ordenanza es legislación local. En materia tributaria existe ahora una remisión nacional expresa. A mi entender, esto debilita aún más la pretensión de justificar un plazo municipal autónomo de diez años invocando la habilitación que contenía el Código desde 2015. 

   En nuestro criterio, la autonomía municipal no desaparece, sino que cambió el marco legal dentro del cual debe ejercerse.

   En Buenos Aires sigue vigente el artículo 278 de la Ley Orgánica de las Municipalidades según el cual las deudas tributarias prescriben a los cinco años desde que debieron pagarse. Antes de esta reforma, la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Trenque Lauquen (en “Maero”, del 28/12/2022, reiterando el caso “Sosa”) ya había reconocido la prevalencia de ese plazo provincial frente al decenal establecido por ordenanza.

   Pero tampoco sería correcto afirmar que la nueva ley simplemente ratificó un quinquenio uniforme. El reenvío a la 11.683 contempla cinco años, una reducción a tres bajo determinadas condiciones y diez para ciertos contribuyentes no inscriptos. En cuanto se considere aplicable a las tasas municipales, debería identificarse el supuesto correspondiente y armonizarlo con la legislación provincial. 

   Además, corresponde precisar el alcance de la remisión, esto es, si comprende sólo la duración del plazo o también las reglas sobre su inicio, suspensión e interrupción. El texto legal no permite dar por resuelta toda esa discusión, y menos aún considerar que la reforma convalidó las ordenanzas decenales anteriores o que hizo comenzar nuevamente los plazos en curso.

   Cualquier reforma de la Ordenanza Fiscal local en el ámbito bonaerense debería dar certeza práctica al contribuyente. Concretamente, adecuar el régimen al quinquenio provincial, preservando los plazos menores legalmente aplicables, y exigir que cada decisión identifique la norma, los vencimientos y los actos acreditados que hayan alterado el cómputo.

   En suma, la recaudación municipal necesita gestión oportuna, información verificable y actos administrativos claros y fundados. La reforma nacional, discutible en otros aspectos, hace más necesaria la actualización de las ordenanzas y de la práctica administrativa, porque las incertidumbres sobre el régimen aplicable no deberían perjudicar a los contribuyentes.

EL "EX CONCEJAL"

  A veces me presentan como “dirigente político”.

  Participo del debate público y tengo mis posiciones, claro, pero mi trayectoria en la política local es bastante más sencilla. 

   Sólo fui concejal de Trenque Lauquen entre 2009 y 2013. No ocupé ningún otro cargo político en el distrito.

   Antes, tuve una breve experiencia en el Poder Judicial. El resto de mi vida laboral ha transcurrido, durante muchos años, con el ejercicio de la abogacía y la consultoría para organismos privados y públicos.

  Al terminar mi único mandato en el Concejo Deliberante, publiqué en este mismo blog un resumen de lo que había hecho, como una forma de rendir cuentas.

   https://juliocollado.blogspot.com/2013/12/concejal-2009-2013.html

   Nada, eso. 

AHORA, LA RN5 ES LA “RUTA DE LA ARENA”

   Vaca Muerta no derrama.

   

   Mientras crece el tránsito pesado asociado al desarrollo petrolero de Vaca Muerta, el gobiernó nacional entregó por veinte años la Ruta nacional 5 sin exigir obras importantes, y menos su transformación en autovía.


  Hace poco señalamos la frustración que provoca la nueva concesión de la Ruta Nacional 5, para quienes desde hace años reclaman su transformación, entre Luján y Santa Rosa, en una verdadera autovía, para agilizar el tránsito, reducir accidentes y salvar vidas.

     Ahora, un informe especial de La Nación agrega datos que agrava el panorama. Habla sobre la que llama la “ruta de la arena”, un nuevo circuito logístico que transporta arena silícea desde Entre Ríos hasta Vaca Muerta, en Neuquén. 

 

 Mayor tráfico de camiones, menos seguridad vial, pero peajes más caros y nuevas cabinas.


   Los replicadores de "buenas noticias", que no las busquen en la Ruta 5.

TRENQUE LAUQUEN Y EL ACCESO A LA ELECTRICIDAD

  

 Si querés acceder al servicio de electricidad, tenes que llevar el “permiso” de la Municipalidad, pero, antes de obtenerlo, debes arreglar deudas que no tienen que ver con el inmueble o que ni siquiera son tuyas.

   Asi es, si bien el Concejo Deliberante derogó una ordenanza del siglo pasado, el mismo obstáculo ahora se apoya en ordenanzas de 2024.

   Es cierto que, en algunos casos, los problemas se resuelven si gestionas el favor discrecional de algún funcionario. Pero quienes más padecen estas prácticas no suelen ser los contribuyentes asesorados, sino quienes tienen menos recursos económicos, jurídicos y culturales para discutir con la Administración pública.

   El Municipio tiene herramientas legítimas para cobrar, pero en estos casos lo exigido es indebido y casi extorsivo.

   Los Concejales pueden revertir esta situación injusta.

SUPERSECRETARIO EN RETIRADA

 Luces y sombras en la gestión de las finanzas municipales en Trenque Lauquen.

   Alfredo Zambiasio deja este lunes 31 de agosto la Secretaría de Hacienda de la Municipalidad de Trenque Lauquen, después de más de 6 años de haber ocupado un lugar central durante las gestiones de Miguel Fernández y Francisco Recoulat.

    Sería injusto desconocerle dedicación, capacidad de trabajo y habilidad profesional. También deja, según destacan las autoridades municipales, una administración financieramente ordenada.

    Pero una gestión pública no se mide sólo por sus números. También debe evaluarse por las reglas que deja, por la transparencia con que ejerce el poder y por la forma en que el Estado trata al vecino que tiene menos herramientas para defenderse.

    Desde esa perspectiva, el balance de “Don Alfredo”, como se lo nombra en los pasillos municipales, es bastante más discutible.

La UMI y el poder de aumentar sin debate

Una de sus principales innovaciones fue la Unidad de Medida Impositiva -UMI-, incorporada con la reforma tributaria de 2020. Las tasas dejaron de fijarse directamente en pesos y pasaron a expresarse mediante una unidad actualizable con índices económicos.

La explicación técnica es atendible, evitar que la inflación obligue a modificar constantemente la Ordenanza Impositiva.

Pero el problema es institucional, desde que el sistema trasladó al Departamento Ejecutivo buena parte de una facultad propia Concejo Deliberante. Y permitió, además, administrar los tiempos de los aumentos. Postergarlos cuando resultaba políticamente conveniente y acelerarlos después, mediante decretos mucho menos visibles que una discusión legislativa.

Eficiencia administrativa, seguramente. Transparencia, bastante menos.

Prescripción, pagar lo que no es exigible.

Más cuestionable todavía resulta el tratamiento de las deudas municipales.

Si bien la modificación de la normativa local establece un plazo de prescripción de diez años, ante el pedido de los pocos vecinos informados el Ejecutivo reconoce por decreto el plazo quinquenal (5) de la ley provincial. 

Mientras tanto, los que tienen menor acceso a esa información, cuando acuden a la oficina competente para regularizar deudas se encuentran periodos prescriptos e intereses moratorios elevados que pagan con esfuerzos y planes de regularización. El que no sabe, se jode.

Eso se vincula también con la creciente cantidad de ejecuciones judiciales, que últimamente no solo afectan inmuebles valiosos sino modestas viviendas familiares. En los últimos años vienen aumentando los juicios de apremio en los que los contribuyentes demandados disponen de un plazo exiguo para defenderse. Si ignoran cuál parte de la deuda puede estar prescripta, no consultan rápidamente a un abogado o simplemente dejan vencer el plazo, terminan pagando buena parte de capital no exigible, intereses y costas.

El Municipio conoce perfectamente esta cuestión, como lo demuestra expresamente en resoluciones que atienden el reclamo de pocos. La mayoría de los vecinos comunes no. 

Esa desigualdad de información también es una forma abusiva de ejercer el poder fiscal.

El acceso a la electricidad como herramienta de cobranza

La misma lógica apareció con el llamado “libre deuda” municipal. Hacienda sostuvo una interpretación que permite condicionar el permiso necesario para acceder a la energía eléctrica al pago de obligaciones municipales que pueden ir mucho más allá del inmueble cuya conexión se solicita.

Desde el punto de vista recaudatorio, el mecanismo es eficaz, porque se retiene un permiso indispensable imponiendo exigencias extravagantes.

En algunos casos, los problemas se resuelven luego de implorar el visto bueno arbitrario de algún funcionario influyente. Pero quienes más padecen estas prácticas no suelen ser los grandes contribuyentes asesorados, sino quienes tienen menos recursos económicos, jurídicos y culturales para discutir con la Administración.

El Municipio dispone de todo un elenco de herramientas legales, tales como intimaciones, apremios y medidas cautelares.  Pero convertir el acceso a un servicio esencial en otra herramienta de cobranza supone avanzar demasiado. Otra vez, se joden los más vulnerables.

El caso AGM, todo legal.

Ocupó buen espacio en la discusión pública local la relación profesional de Zambiasio con AGM Constructora del Oeste S.A., empresa que se convirtió en una importante contratista municipal.

Conviene evitar exageraciones. No existe, hasta donde se conoce, una resolución administrativa o judicial que haya establecido contrataciones irregulares o delitos. Zambiasio rechazó públicamente las acusaciones formuladas en 2023 y dio explicaciones ante el Concejo Deliberante.

Pero persiste el dato objetivo, acreditado por documentos públicos, acerca de la intervención del Estudio Zambiasio en la formación y asesoramiento de una empresa que después obtuvo numerosas contrataciones municipales.

Puede no haberse probado una incompatibilidad legal. Pero la ética pública exige algo más que evitar conductas prohibidas. Exige también prevenir situaciones en las que intereses privados anteriores y responsabilidades públicas posteriores quedan peligrosamente próximos. Conflicto de intereses, le dicen.

El legado

En suma, Alfredo Zambiasio ha sido bastante más que un secretario de Hacienda. Tuvo conocimientos técnicos, dedicación e influencia decisiva sobre las políticas tributarias y financieras de dos administraciones municipales.

Precisamente por eso corresponde medirlo con una vara exigente. Deja cuentas que el oficialismo considera ordenadas. Pero también deja mecanismos que debilitaron ostensiblemente al Deliberante frente al Ejecutivo, redujeron la transparencia de las decisiones tributarias y endurecieron la posición del Estado frente a grupos de contribuyentes menos informados y por tanto más vulnerables.

Administrar bien no es solamente recaudar, pagar y cerrar balances. También importa cómo se recauda, cuánto poder se concentra para hacerlo y qué posibilidades reales tiene un vecino común de defenderse.

En esos aspectos, el balance del supersecretario está lejos de ser tan prolijo como sus cuentas.

CRÉDITO RÁPIDO, DEUDA CARA

   Aunque el presidente y sus ministros digan que se trata de “problemas entre privados”, cuando el crédito de altísimo costo pasa a financiar comida, servicios o alquileres, el endeudamiento deja de ser una decisión de consumo y empieza a convertirse en una expresión más de la vulnerabilidad social.

     Crédito fácil

   La expansión de las billeteras virtuales, fintech y proveedores no bancarios modificó profundamente el mercado del crédito.  Obtener dinero prestado es hoy, para muchos consumidores, mucho más sencillo y rápido que algunos años atrás.

   Ese proceso se desarrolla, además, en un contexto de desregulación de la actividad financiera y reducción de restricciones sobre la contratación del crédito dispuesta por el Gobierno nacional.

    Condiciones oscuras

   Un reciente informe de PHARO Consultora, que relevó 419 Proveedores No Financieros de Crédito entre marzo y agosto de 2026, ofrece datos suficientemente elocuentes (ver: http://pharoconsultora.ar/tasas-financieras-no-bancarias...).

   En primer lugar, existe un serio problema de información, porque de las entidades analizadas, el 61,81% no publica una Tasa Nominal Anual -TNA- localizable y el 63,01% tampoco informa el Costo Financiero Total -CFT-. 

    Usura convalidada

   Y cuando esa información aparece, los números son todavía más preocupantes. Entre las entidades que publican tasas, la TNA promedio alcanza el 240,28%, con una mediana del 194,44%. El Costo Financiero Total promedio llega al 995,98%, y su mediana al 436,38%. Dos de cada tres entidades que informan TNA superan el 150% anual.

   Hay además casos extremos. El relevamiento encontró CFT superiores al 5.000% anual y un máximo publicado de 16.488,47%. La propia consultora advierte que esos valores requieren analizar cada producto y sus condiciones particulares, pero la magnitud de la dispersión resulta difícil de ignorar.

   La comparación con el sistema bancario también es significativa. La TNA promedio de estos proveedores equivale a 3,74 veces la tasa bancaria de referencia; la mediana, a 3,02 veces. Aunque los promedios disminuyeron respecto del relevamiento anterior, la brecha sigue siendo enorme.

        El destino de los préstamos

   Todo esto adquiere una dimensión social particular cuando el crédito deja de estar asociado principalmente a la compra de bienes durables y comienza a funcionar como complemento del ingreso familiar para pagar alimentos, servicios, alquileres o simplemente llegar a fin de mes. En esas condiciones, el llamado “crédito rápido” puede transformarse fácilmente en crédito de subsistencia.

  El problema es todavía más grave porque quien recurre a estos mecanismos no suele hacerlo desde una posición negociadora equivalente a la del prestamista. La necesidad inmediata, la urgencia económica y la facilidad tecnológica para obtener el dinero reducen, en los hechos, la capacidad de comparar alternativas y discutir condiciones. Allí la libertad contractual corre el riesgo de convertirse en una ficción.

     Se paga hasta que se puede

  Según las cifras oficiales utilizadas por PHARO, la irregularidad de los créditos otorgados por proveedores no financieros pasó del 16,2% en julio de 2025 al 26,9% en febrero de 2026, y alcanzó el 34,1% en los préstamos personales. La consultora aclara correctamente que la mayor morosidad no explica por sí sola las tasas extraordinariamente elevadas, pero sí muestra un deterioro muy significativo de la capacidad de pago.

   La facilidad tecnológica para obtener un préstamo viene de la mano con falta de transparencia contractual. Una cuota aparentemente accesible puede ocultar un costo financiero enorme. Si se suman necesidad económica, acceso instantáneo al crédito,  información deficiente y una fuerte asimetría entre quien presta y quien necesita endeudarse, se llega a la preocupante situación comentada.

   Se toma deuda para cubrir gastos básicos, luego nueva deuda para pagar la anterior y, finalmente, una proporción cada vez mayor del ingreso familiar termina destinada al servicio de intereses. Hasta que llega la mora y la exclusión del sistema.

La obrita hemodinámica: APLAUSOS PARA LOS BOMBEROS

    Si tiene cuatro patas, mueve la cola y dice guau, lo más probable es que sea un perro.

   Hace unos días, el médico salliquelense Darío Cavalié publicó un video grabado en el ámbito del Hospital Municipal de Trenque Lauquen. Allí se presentó como integrante del “Servicio de Hemodinamia del Hospital”, para anunciar que se interrumpiría la atención programada a afiliados de IOMA por una deuda superior a los 300 millones de pesos.

 Un detalle quedó convenientemente fuera de cuadro, y es que el servicio de hemodinamia funciona mediante Trenquecardiohemo SRL, una sociedad privada que presta el servicio dentro del hospital público desde 2010 y que, hasta ahora, facturaba las prestaciones de IOMA de manera indirecta a través de la Municipalidad (dicho sea de paso, ese profesional quejoso también integra el centro privado de nefrología de la calle Roca).

 Es decir, el reclamo se formuló desde un hospital municipal, por integrantes de una empresa privada, atribuyendo la deuda a IOMA, mientras el Municipio —parte indispensable del circuito de facturación— mantenía un llamativo bajo perfil. 

 La escena produjo comunicados, indignación y una campaña pública contra la obra social provincial. El incendio estaba declarado.

 Ayer conocimos el desenlace. La empresa avanzó finalmente en el mecanismo para transformarse en prestadora directa de IOMA, justamente la solución que venía reclamando para eliminar la intermediación municipal.

  Eso esta bueno. Lo curioso es el relato posterior.

  Porque algunos medios y voces cercanas al oficialismo local presentan ahora la solución como una victoria de quienes denunciaron el problema, como si nada tuvieran que explicar quienes administraban el esquema que terminó generando el conflicto.

  Por eso proponemos la tesis que hemos asistido a una pequeña obra en tres actos. Primero, se incendia la pradera. Después, se convoca a los vecinos para denunciar el incendio. Finalmente, aparecen los bomberos, apagan las llamas y reciben una ovación.

      ¡Aplausos para los bomberos!  Aunque quizá, antes de aplaudir tanto, convendría preguntar quién tenía los fósforos. 

Peronismo Hoy. RECONSTRUIR LA PROPUESTA.

El peronismo atraviesa un momento que exige bastante más que ordenar candidaturas o resolver disputas internas. Frente a transformaciones económicas, sociales y políticas de enorme profundidad, necesita reconstruir una propuesta capaz de interpretar este tiempo y representar nuevamente a una mayoría.

Un mundo que está cambiando

El escenario mundial también obliga a levantar la mirada. Estamos ante cambios geopolíticos que desafían el orden construido después de la Segunda Guerra Mundial, mientras guerras interminables sirven incluso para experimentar nuevas formas de destrucción.

Al mismo tiempo, una revolución tecnológica en curso promete transformar la economía, el trabajo y las relaciones de poder con una velocidad acaso mayor que la revolución industrial. Inteligencia artificial, concentración económica y control de datos abren posibilidades extraordinarias, pero también riesgos de nuevas formas de dependencia, ensanchamiento de las desigualdades y control social.

A ello se agrega un cambio climático que dejó de ser pronóstico para ser un riguroso presente, con temperaturas extremas, incendios e inundaciones que son ya parte de la realidad cotidiana.

En ese escenario complejo, el gobierno nacional ha elegido un alineamiento subordinado e irrestricto con Estados Unidos e Israel, abandonando equilibrios y tradiciones de nuestra política exterior. Paradójicamente, mientras las grandes potencias protegen sus industrias, mercados y recursos estratégicos, nosotros promovemos una apertura comercial indiscriminada que amenaza nuestra producción y el empleo.

Una alternativa nacional

En el orden nacional tampoco parece razonable comenzar por discutir quién será candidato en 2027. Antes hay que construir una alternativa política y programática, porque lo que está en juego es mucho más profundo que una elección.

El actual esquema de poder se asienta crecientemente sobre el extractivismo -minería, hidrocarburos y explotación intensiva de recursos naturales- y una renta financiera parasitaria. Puede producir riqueza y exhibir buenos números macroeconómicos, pero no necesita incorporar al conjunto de la sociedad para funcionar.

Esa renta queda concentrada o, con suerte, “derrama” sobre una fracción minoritaria. Para el resto quedan precarización, endeudamiento y pérdida de poder adquisitivo. Para ese modelo, sobra gente.

Un orden social semejante difícilmente pueda sostenerse sólo por consenso. Por eso preocupan el aumento de la violencia estatal, la intolerancia frente a la protesta y la gravitación de un Poder Judicial que termina teniendo la última palabra en buena parte de los conflictos políticos e institucionales.

En términos futbolísticos, cobra penales en un área y garantiza impunidad en la de enfrente. Aplica criterios extraordinariamente severos en algunos casos y llamativamente tolerantes frente a determinados sectores del poder económico y político.

Pero señalar lo que está mal no alcanza. Tampoco alcanza con “frenar a Milei”. El peronismo necesita ofrecer previsibilidad y un programa para el futuro que contemple trabajo, producción, salarios, educación y salud públicas, universidades, ciencia, desarrollo tecnológico, y un Estado capaz de equilibrar desigualdades.

Y con su núcleo histórico tampoco alcanza. Hace falta convocar a independientes, progresistas, desarrollistas, pequeños y medianos empresarios, trabajadores, productores y profesionales que compartan algunos objetivos básicos. La unidad es necesaria, pero construida sobre ideas y reglas democráticas. Las PASO pueden ser una buena herramienta para resolver diferencias y renovar liderazgos.

Buenos Aires. Gestionar y construir

En la Provincia, el gobierno de Axel Kicillof representa hoy la principal experiencia de gestión del peronismo y una referencia inevitable para cualquier construcción nacional futura.

Frente al retiro del Estado nacional, Buenos Aires debe sostener hasta donde sea posible la obra pública, la educación, la salud, la asistencia social, la producción y el acompañamiento a los municipios.

Pero no alcanza con administrar. El peronismo bonaerense necesita superar disputas incomprensibles para quienes están fuera de la vida partidaria. Mientras dirigentes discuten cargos, conducciones o espacios de poder, millones de bonaerenses están preocupados por llegar a fin de mes, conservar el trabajo o atender necesidades elementales de sus familias.

Tampoco se entienden los ataques internos contra quien aparece hoy como el mejor exponente disponible, ni los intentos de apropiarse del conjunto excluyendo otras miradas. La gestión, además, debe sostener estándares elevados de transparencia: no puede reclamarse confianza social mientras la política aparece asociada a disputas por cargos o “cajas”.

Trenque Lauquen. Volver a mirarnos.

Todo esto adquiere una dimensión concreta en Trenque Lauquen.

Nuestra comunidad conserva fortalezas importantes, pero no está aislada de la crisis. Aparecen síntomas que desde la política deberíamos observar con mucha atención.

Crece la demanda alimentaria y la presión sobre instituciones asistenciales. Al mismo tiempo, familias que hasta hace poco podían sostenerse con sus ingresos necesitan endeudarse para afrontar gastos corrientes.

La creciente mora en créditos de billeteras virtuales, financieras y otros mecanismos ajenos al sistema bancario tradicional, muchas veces con tasas usurarias, constituye una señal de alarma. Cuando una familia recurre al crédito para comprar alimentos después de mitad de mes, estamos frente a un deterioro profundo de su economía cotidiana.

Ahora conocemos también las dificultades que atraviesan trabajadores municipales locales, con pérdida de poder adquisitivo y endeudamiento creciente. Y la caída de actividad y consumo alcanza a comerciantes, pequeños empresarios, autónomos y sectores productivos.

En estos temas debería estar buena parte de nuestra preocupación.

El peronismo de Trenque Lauquen necesita abrirse, recuperar participación y construir una conducción amplia, inicialmente incluso colegiada, donde confluyan sus distintos sectores y expresiones afines. Pero reorganizarnos sólo tendrá sentido si sirve para escuchar, detectar problemas y aportar soluciones.

Frente a un gobierno municipal con dificultades para acompañar adecuadamente a quienes atraviesan esta situación, no alcanza con señalar errores. Hay que prepararse para ofrecer respuestas.

En lo personal, más allá de tendencias y circunstancias, sigo creyendo que los discursos de la anti política nunca son inocentes. Casi siempre resultan funcionales a quienes prefieren que nada cambie de verdad.

La política, entendida como vocación y servicio para resolver problemas comunes, no sólo es necesaria sino también una actividad digna y, algunas veces, arriesgada.

Entre quedarse oculto en el centeno y dar la cara para discutir lo que está mal o puede ser mejorado, siempre voy a preferir exponerme. Puede tener costos. Pero fueron incomparablemente mayores los que pagaron muchos de quienes nos precedieron para que nosotros podamos seguir haciéndolo.

Nota: Publicado el 15-8-2026 en el portal Mi Trenque: mitrenque.com.ar/opinan/necesita-reconstruir-su-propuesta/

UN EVENTO DISTINTO, MIRANDO AL FUTURO

    Un importante encuentro regional tuvo lugar hoy en Trenque Lauquen. Bajo la consigna “¿Cuánto futuro cabe en la Provincia de Buenos Aires?”, representantes de quince municipios del noroeste bonaerense se reunieron para aportar ideas y prioridades al Plan Estratégico de Infraestructura provincial.

    La propuesta tuvo algo poco frecuente en estos tiempos. En lugar de discursos cerrados y exposiciones protocolares, se organizaron mesas participativas para debatir sobre energía, conectividad y logística, caminos y rutas, manejo del agua, infraestructura del cuidado, desarrollo urbano, educación, innovación y nuevas tecnologías.

    En una época dominada por las grietas, las descalificaciones y los discursos destemplados, fue alentador ver reunidos al sector público y al privado. Intendentes de diferentes pertenencias políticas, empresarios, productores, cooperativas, dirigentes gremiales, universidades, instituciones educativas y religiosas, organizaciones sociales y juveniles.

    Todos hablaron de cuestiones que exceden la coyuntura. De los problemas concretos de nuestra región, pero también de las oportunidades que pueden abrirse durante los próximos años. Porque una región que produce necesita rutas y caminos rurales transitables, energía suficiente, conectividad, obras hídricas y ciudades capaces de acompañar el arraigo, el trabajo y el crecimiento.

    El encuentro fue abierto y cerrado por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, responsable del organismo que promovió la iniciativa y que proyecta realizar ocho jornadas regionales para construir participativamente una agenda provincial de obras públicas.

    Katopodis mostró el perfil de un dirigente político enfocado en las cosas, interesado en la planificación y en la coordinación de conocimientos, recursos y acciones. Con un discurso llano y comprensible, capacidad de escucha y una mirada transversal, sin prejuicios para sentar alrededor de una misma mesa a quienes piensan diferente. Un modelo de dirigente que se necesita.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y SISTEMA EDUCATIVO

 Carreras que cambian, saberes que envejecen

        La irrupción de la inteligencia artificial y de otras tecnologías emergentes está provocando una transformación mundial con efectos sobre prácticamente todos los aspectos de la actividad humana. La economía, el trabajo, la producción y la educación ya están siendo alcanzados por cambios cuya profundidad todavía resulta difícil dimensionar.

Algunos comparan este proceso con una nueva revolución industrial. Otros sostienen que sus consecuencias podrían ser incluso mayores, principalmente porque las innovaciones actuales se expanden con una velocidad desconocida en transformaciones tecnológicas anteriores.

No sabemos con precisión cuántos empleos desaparecerán, cuántos serán creados ni cuáles serán las profesiones más demandadas dentro de diez años. Pero parece claro que una parte importante de las tareas que hoy realizan las personas será automatizada, asistida o profundamente modificada.

Esto no significa necesariamente que vayan a desaparecer los abogados, contadores, programadores, traductores, diseñadores o ingenieros. Pero muchas de las tareas que tradicionalmente justificaban su intervención podrán realizarse mediante herramientas automáticas, en menos tiempo y a menor costo.

Por eso, algunas calificaciones que hasta hace apenas un lustro eran presentadas como garantía de un “gran futuro” ya están siendo revisadas. La programación informática, los servicios financieros, la traducción, el diseño, la atención al cliente y numerosas tareas jurídicas y administrativas se encuentran entre las actividades más expuestas.

El problema no consiste únicamente en elegir correctamente una carrera. También existe el riesgo de que parte del conocimiento adquirido al comenzar los estudios haya perdido vigencia al momento de la graduación.


El caso chino

      China parece haber tomado nota de esta situación. Entre 2021 y 2025, sus universidades eliminaron o suspendieron alrededor de 12.200 programas de grado y crearon otros 10.200. La reorganización alcanzó a más del 30 % de la oferta universitaria del país.

Las reducciones se concentraron principalmente en programas de artes, humanidades, idiomas y administración considerados saturados o escasamente vinculados con las nuevas necesidades laborales y productivas. Paralelamente, comenzaron a crecer las especialidades relacionadas con inteligencia artificial, robótica y semiconductores.

        Sin embargo, esas decisiones estan siendo cuestionadas por amplios sectores, en tanto podrían ser apresuradas o equivocadas.

Esto no significa que la Argentina deba copiar el modelo chino ni que las humanidades, las ciencias sociales o las carreras tradicionales hayan dejado de ser valiosas. Subordinar toda la educación a las demandas inmediatas del mercado sería tan equivocado como ignorar las transformaciones que ya están ocurriendo.

La universidad debe producir conocimiento, desarrollar pensamiento crítico, promover la investigación y formar ciudadanos. Pero tampoco puede permanecer indiferente frente a la pérdida de vigencia de determinados contenidos, la saturación de algunas orientaciones o la aparición de nuevas competencias profesionales.


Revisar qué y cómo se enseña

     La discusión educativa no puede resolverse agregando una materia denominada “Inteligencia Artificial” dentro de programas que permanecen intactos. Lo que está en cuestión es más profundo: qué conocimientos vale la pena enseñar, cuáles pueden delegarse a las máquinas y qué capacidades deberán conservar y fortalecer las personas.

Esta revisión involucra a todos los niveles educativos. En la escuela deberán reforzarse la comprensión lectora, el razonamiento lógico, la creatividad, la capacidad de argumentar y el juicio crítico. En la formación técnica y universitaria será necesario integrar los conocimientos específicos de cada disciplina con competencias digitales, interpretación de datos y manejo responsable de herramientas automatizadas.

También deberán modificarse las formas de enseñar y evaluar. Cuando una aplicación puede redactar, traducir, programar o resumir en pocos segundos, la memorización pierde parte de su centralidad. En cambio, adquieren mayor importancia la capacidad de formular buenas preguntas, detectar errores, comprender contextos, relacionar saberes y asumir responsabilidad por las decisiones adoptadas.

La pregunta, entonces, ya no es solamente qué carrera conviene estudiar. También debemos preguntarnos qué clase de profesional podrá seguir siendo útil en un mundo donde casi todos tendrán acceso a las mismas herramientas tecnológicas.


Discusiones urgentes

     Existe una comprensible desorientación entre educadores, padres, estudiantes y orientadores vocacionales. Recomendar hoy una carrera universitaria exige admitir que nadie conoce con certeza cómo será ejercida dentro de diez o quince años.

Pero la incertidumbre no puede justificar la inmovilidad. Las universidades, los institutos técnicos, las autoridades educativas y los consejos profesionales deberían comenzar una revisión permanente de sus carreras y contenidos. No para perseguir cada novedad tecnológica ni para clausurar apresuradamente disciplinas tradicionales, sino para evitar que los estudiantes inviertan años en adquirir competencias que podrían perder rápidamente su utilidad.

Durante mucho tiempo imaginamos la vida profesional como una secuencia estable: estudiar una carrera, obtener un título, ejercer una profesión y jubilarse dentro de ella. Ese modelo está perdiendo vigencia. La formación deberá ser más flexible, interdisciplinaria y continua.

Tal vez no podamos anticipar cuáles serán exactamente las profesiones del futuro. Pero sí podemos preparar personas capaces de aprender, desaprender y volver a aprender durante toda su vida.

La transformación ya comenzó. La educación no puede limitarse a observarla. Es un tema para ocuparse, ahora.