Mostrando entradas con la etiqueta Latinoamerica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Latinoamerica. Mostrar todas las entradas

#8M - QUE HOY HABLEN ELLAS (solo agradezco)

En esta fecha hay que dejar espacio para que hablen ellas (demasiados siglos han debido estar calladas).

Me limito a hacer un listado de agradecimiento, espontáneo e injusto (por las que deja afuera), de las mujeres que más me han influido para ser mejor en el tema de la perspectiva de género. Muchas gracias en este 8M para: Argentina: Alicia Moreau de Justo, Ofelia Fernandez, Malena Pichot y Amanda Collado. Bolivia (y Argentina): Juana Azurduy Brasil: Marielle Franco Chile: Isabel Allende y Mon Laferte Costa Rica: Chavela Vargas España: Irene Montero y Rosalinda. Estados Unidos: Alexandria Ocasio Cortez Mexico: Frida Kahlo. * Todas ellas, alguna vez, me han hecho reflexionar y cambiar (para mejor).

AULLIDOS y AMENAZAS (YPF, Bienvenida a casa)

La decisión del gobierno argentino de renacionalizar la compañía de gas y petróleo YPF ha sido recibida con aullidos de indignación, amenazas, pronósticos de furia y ruina, y algunos groseros insultos en la prensa internacional. No es nada nuevo.

Cuando el gobierno declaró el incumplimiento del pago de su deuda a finales de 2001 y luego devaluó su moneda unas pocas semanas después, solo hubo gritos de desesperanza en los medios. La devaluación llevaría a una inflación fuera de control, el país enfrentaría una crisis en su balanza de pagos por no poder pedir prestado, la economía caería en una espiral descendente hacia una recesión más profunda. Entonces, entre 2002 y 2011, el PIB real de Argentina creció en cerca de un 90%, el crecimiento más rápido del hemisferio. El empleo está ahora a niveles récord, y la pobreza y la extrema pobreza se han reducido en dos tercios. Los gastos sociales, ajustados a la inflación, se se han casi triplicado. Es probable que sea el motivo por el cual Cristina Kirchner fue reelegida en octubre pasado por una gran mayoría.

Por cierto, pocas veces se menciona esta historia de éxito, sobre todo porque tuvo que ver con la reversión de muchas de las políticas neoliberales fracasadas –que fueron respaldadas por Washington y su Fondo Monetario Internacional– y que llevaron al país a la ruina en su peor recesión de 1998-2002. Ahora el gobierno está revirtiendo otra política neoliberal fracasada de los años noventa: la privatización de su industria del petróleo y del gas, que para comenzar jamás debería haber tenido lugar.

Existen buenos motivos para esta decisión, y es muy probable que el gobierno tenga razón una vez más. Repsol, la compañía petrolera española que actualmente posee un 57% de YPF de Argentina, no ha producido lo suficiente para ajustarse al rápido crecimiento de la economía argentina. Desde 2004 hasta 2011, la producción de petróleo de Argentina ha disminuido realmente en casi un 20% y el gas en 13%, y YPF es responsable en gran parte de esta situación. Las reservas probadas de petróleo y gas de la compañía también han disminuido sustancialmente en los últimos años.

El desfase de la producción no es solo un problema de satisfacción de las necesidades de consumidores y empresas, también es un serio problema macroeconómico. El déficit en la producción de petróleo y gas ha causado un rápido aumento de las importaciones. En 2011 éstas se duplicaron en comparación con el año anterior a 9.400 millones de dólares, anulando así una gran parte del superávit comercial de Argentina. Una balanza comercial favorable ha sido muy importante para Argentina desde su default en 2001. Como el gobierno está excluido en gran parte de los préstamos en los mercados financieros internacionales, tiene que tener cuidado de tener suficientes divisas extranjeras para evitar una crisis en la balanza de pagos. Es otro motivo por el cual ya no se puede permitir que la producción y administración de la energía esté en el sector privado.

¿Por qué entonces la indignación contra la decisión argentina de tomar –mediante una expropiación– el control de la empresa que durante la mayor parte de su historia fue la compañía petrolera nacional? México nacionalizó su petróleo en 1938 y, como muchos países de la OPEP ni siquiera permite inversiones extranjeras en el petróleo. La mayoría de los productores de petróleo y gas del mundo, de Arabia Saudí a Noruega, tienen compañías de propiedad estatal. Las privatizaciones de petróleo y gas en los años noventa fueron una aberración; el neoliberalismo fuera de control. Incluso cuando Brasil privatizó 100.000 millones de dólares de empresas estatales en los años noventa, el gobierno mantuvo el control mayoritario de la corporación energética Petrobras.

Mientras Latinoamérica ha logrado su “segunda independencia” durante la última década y media, el control soberano de los recursos energéticos ha sido una parte importante de la recuperación económica de la región. Bolivia renacionalizó su industria de hidrocarburos en 2006, y aumentó los ingresos de hidrocarburos de menos de un 10% a más de 20% del PIB (la diferencia sería cerca de dos tercios de los actuales ingresos del gobierno en EE.UU.). Ecuador, bajo Rafael Correa, aumentó considerablemente su control sobre el petróleo y su parte de la producción de compañías privadas.

Por lo tanto Argentina se está poniendo al día con sus vecinos y el mundo, y revirtiendo errores pasados en esta área. En cuanto a sus detractores, están en una posición débil si quieren lanzar piedras. Las agencias de calificación crediticia amenazan con bajar de categoría a Argentina, ¿alguien las sigue tomando en serio después que dieron calificaciones AAA a chatarra respaldada por hipotecas durante la burbuja inmobiliaria, y luego pretendieron que el gobierno de EE.UU. podría ir a la bancarrota? Y en cuanto a las amenazas de la Unión Europea y del gobierno derechista de España, ¿qué han hecho bien recientemente, con Europa en medio de su segunda recesión en tres años, a casi mitad de camino en una década perdida, y con 24% de desempleo en España?

Es interesante que Argentina haya tenido un éxito económico tan notable durante los últimos nueve años mientras ha recibido muy poca inversión directa del extranjero y la eluden los mercados financieros internacionales. Según la mayor parte de la prensa de negocios, son dos sectores de extrema importancia que cualquier gobierno tiene que complacer. Pero el gobierno argentino ha tenido otras prioridades. Tal vez sea otro motivo por el cual atacan tanto a Argentina.

Mark Weisbrot es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR), en Washington, D.C. Obtuvo un doctorado en economía por la Universidad de Michigan. Es coautor, junto con Dean Baker, del libro Social Security: The Phony Crisis (University of Chicago Press, 2000), y ha escrito numerosos informes de investigación sobre política económica. Es también presidente de la organización Just Foreign Policy.
Por Mark Weisbrot.
Fuente en inglés: http://www.zcommunications.org/argentinas-critics-are-wrong-again-about-renationalising-oil-by-mark-weisbrot
Fuente en español: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=148432

Los determinantes del desendeudamiento con el FMI.

Lucila Rosso es una de los tres ganadores de la beca Nestor Kirchner y autora del ensayo "Los determinantes del desendeudamiento con el FMI. La cancelación anticipada de Argentina y Brasil".

     Su trabajo comienza señalando que "luego de una década signada por el llamado Consenso de Washington y estrechas relaciones con los Estados Unidos y el FMI, a comienzos del siglo XXI Argentina y Brasil cancelaron anticipadamente sus deudas con el organismo. Estas medidas representaron un llamativo movimiento en la política exterior de ambos Estados. El presente trabajo exploratorio pretende identificar cuáles fueron los determinantes de estas coincidentes medidas a fin de llenar el vacío existente en la literatura sobre los factores que determinan la terminación de los acuerdos de un Estado con el FMI. Cambios sistémicos y domésticos se presentan como relevantes en ambos casos de estudio. El prestigio mermado del FMI al iniciarse el siglo XXI, su política de reducción y restricción del financiamiento y su intención de reducir su exposición crediticia incentivando el pago de sus mayores deudores –entre ellos, Argentina y Brasil-, aparece relevante como condicionante de la decisión estudiada. La orientación política de los nuevos gobiernos de Argentina y Brasil también, en tanto ambos sostuvieron la necesidad de recuperar la autonomía e independencia perdidas en el manejo de la política económica, monetaria y fiscal a partir de las condicionalidades impuestas por el FMI durante la década de 1990. En el caso argentino, se evidencian intereses convergentes con el Organismo así como un escaso impacto en la economía doméstica de la medida. Así, es posible concluir –aunque de manera provisoria- que el factor de mayor peso en la decisión argentina fueron las consideraciones políticas de la medida, estas son, la desintervención del FMI en la economía y política nacional a fin de aumentar los márgenes de autonomía del nuevo gobierno en la implementación de políticas domésticas".

Ver ensayo completo en este enlace: Ensayo Rosso en PDF

Historias de boludos o no tan boludos

Muchos amigos me han reprochado que, entre los sitios sugeridos aquí en la columna a la derecha, esta el del "Center for Global Development".
Les he dicho que no debemos vivir leyendo lo que coincide con nuestras teorias, que -al contrario- es casi obligación leer lo que dicen los que piensan distinto.
Este "Center.." (http://www.cgdev.org/) parece ser el sitio web de un think tank de los tantos del Norte que cierta vez descubrí por casualidad y que me llamó la atención por la ingenuidad (?) de los tipos que investigan y presentan tesis alli.
El denominador común cuando, por ejemplo, analizan las desigualdades sociales y las dificultades de desarrollo del sur (Africa, Latinoamerica..) es la de omitir un ingrediente.
Los tipos son unos genios para construir estadísticas, indicadores, relevar datos, cotejarlos, sacar conclusiones, etc. Por ejemplo en uno de los últimos papers "Declining Inequality in Latin America.." (http://www.cgdev.org/content/publications/detail/1425092)  llegan a la conclusión que los gobiernos latinoamericanos emergentes de la crisis de los noventas, con orientación de izquierda (los que encuadran en categorias aceptables e inaceptables), vienen logrando reducir ostensiblemente la  desigualdad. Hacen medulosos estudios al respecto y proponen caminos para la sustentabilidad de esa reducción.
Ahora bien, si uds. se toman el trabajo de leerlos, siempre hay un elemento esencial que falta.
Cuando analizan atrasos, falta de desarrollos, inconvenientes, desafios, y todas las dificultades atravesadas en los últimos cien años, nunca mencionan el de la injerencia externa al subcontinente, ni el capital transnacional asociado con oligarquias nativas, ni  la fenomenal transferencia de regalias, recursos y rentas hacia el norte.
Los boludos (boludos?) quieren hacer una tortilla sin huevos..