La propuesta tuvo algo poco frecuente en estos tiempos. En lugar de discursos cerrados y exposiciones protocolares, se organizaron mesas participativas para debatir sobre energía, conectividad y logística, caminos y rutas, manejo del agua, infraestructura del cuidado, desarrollo urbano, educación, innovación y nuevas tecnologías.
En una época dominada por las grietas, las descalificaciones y los discursos destemplados, fue alentador ver reunidos al sector público y al privado. Intendentes de diferentes pertenencias políticas, empresarios, productores, cooperativas, dirigentes gremiales, universidades, instituciones educativas y religiosas, organizaciones sociales y juveniles.
Todos hablaron de cuestiones que exceden la coyuntura. De los problemas concretos de nuestra región, pero también de las oportunidades que pueden abrirse durante los próximos años. Porque una región que produce necesita rutas y caminos rurales transitables, energía suficiente, conectividad, obras hídricas y ciudades capaces de acompañar el arraigo, el trabajo y el crecimiento.
El encuentro fue abierto y cerrado por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, responsable del organismo que promovió la iniciativa y que proyecta realizar ocho jornadas regionales para construir participativamente una agenda provincial de obras públicas.
Katopodis mostró el perfil de un dirigente político enfocado en las cosas, interesado en la planificación y en la coordinación de conocimientos, recursos y acciones. Con un discurso llano y comprensible, capacidad de escucha y una mirada transversal, sin prejuicios para sentar alrededor de una misma mesa a quienes piensan diferente. Un modelo de dirigente que se necesita.
